"Y transcurrieron los días. Y los años.
Y vino la Muerte y pasó su esponja por toda la extensión de la fraga y desaparecieron estos seres y las historias de estos seres.
Pero detrás todo retoñaba y revivía, y se erguían otros árboles y se encorvaban otros hombres, y en las cuevas bullían camadas recientes y la trama del tapiz no se aflojó nunca.
Y allí están con sus luchas y sus amores, con sus tristezas y sus alegrías, que cada cual cree inéditas y como creadas para él, pero que son siempre las mismas, porque la vida nació de un solo grito del Señor y cada vez que se repite no es una nueva Voz la que la ordena, sino el eco que va y vuelve desde el infinito al infinito".

EL BOSQUE ANIMADO. Wenceslao Fernández Flórez.
Mostrando entradas con la etiqueta cosmos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cosmos. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de mayo de 2024

SOMOS FRAGMENTOS DE ETERNIDAD

 Algún día,cuando hayamos dominado los vientos, las olas, las mareas y la gravedad, aprenderemos a utilizar las energías del amor a Dios. Entonces, por segunda vez en la historia del mundo, la humanidad habrá descubierto el fuego.

Pierre Teilhard de Chardin.

------------------------------------------------------------------------

 

 


  --- A MI MADRE Y TODOS MIS SERES QUERIDOS, IN MEMORIAM ---


 

 

El 30 de Junio de 1962, los eminentísimos y reverendísimos Padres del Santo Oficio de la Iglesia publicaron un Decreto contra la obra del jesuita francés Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) en el que se decía lo siguiente: 

 

 Ciertas obras del P. Pierre Teilhard de Chardin, editadas después de la muerte del autor, se divulgan con no pequeño éxito.

No juzgando lo que pertenece a las ciencias positivas, está suficientemente claro que, en materia filosófica y teológica, en tales obras abundan ambigüedades y errores graves que ofenden a la doctrina católica.

Por lo que los eminentísimos y reverendísimos miembros de la "Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio exhortan a todos los ordinarios, superiores de institutos religiosos y rectores de seminarios y universidades, a que preserven eficazmente los espíritus, sobre todo de los jóvenes, de los peligros que entrañan las obras del P. Teilhard de Chardin y de sus secuaces.

Dado en Roma, en el Palacio del Santo Oficio, el 30 de junio de 1962.

 

 

Este mandato,proveniente del antiguo Tribunal de la Inquisición de la Iglesia, que tantas barbaridades e injusticias cometió a lo largo de su temible historial, desde su creación, tuvo poco recorrido, afortunadamente. Pierre Teilhard de Chardin, sobrino-nieto de Voltaire, como buen francés supo añadir unas gotas de sangre jacobina a sus opositores del Santo Oficio y siguió con sus escritos y sus investigaciones. Definió el PUNTO OMEGA como el punto más alto de la evolución de la consciencia, considerándolo como "el fin último de la misma", y creó el concepto de la NOOSFERA,como la existencia de una especie de red neuronal terrestre conectada entre todos los seres vivos, a través de pulsos electromagnéticos. Para Teilhard de Chardin, el Universo es una evolución que va hacia el Espíritu, y la Razón y la Fe no son antagónicas, sino complementarias. En la materia hay algo más que lo que la ciencia ha entendido por materia. Concibe la ciencia como una transformación de la vista, necesaria para encontrar la profundidad y sus conexiones.Llegó a decir que "el verdadero nombre de la Adoración es la investigación". Fue silenciado por la Iglesia,pero a su muerte, su legado no pasa a la Orden de los Jesuitas, sino a su secretaria,una laica a la que conocía bien, y ella,que no tiene votos de pobreza, castidad y muchísimo menos de la traidora obediencia, no tiene que obedecer al ndex,ni a la Curia ni al Vaticano, y empieza a publicar los escritos de Teilhard en 1960. Su obra científica fue muy importante, tanto como la filosófica. Unificó ciencia,filosofía y mística. En la Iglesia católica, que sigue aún conservando gran parte de sus miserias y ruindad en todo lo que le rodea (incluidos sacerdotes, monjas y demás personal que conviven entre enormes muros de piedra en los que nunca estuvo Dios -tan sólo su silencio-) aún recelan de el eminente pensamiento de este filósofo. Será porque se niegan a reconocer que somos polvo de estrellas y que sus ideas y teorías sobre la evolución y el origen del Cosmos se reducen a lo que dice la Biblia y poco más en ciertas obras que nunca tuvieron el coraje y la valentía de romper la tiránica obediencia a las normas eclesiásticas y que fueron escritas,mucho tiempo atrás, por quienes sólo tenían una visión parcial y sesgada del mundo que les rodeaba. El pensamiento de Teilhard de Chardin está ahora más vivo que nunca, muy que les pese a los eminentísimos y reverendísimos miembros de la Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio.

 N.R.P.




P.T. de Chardin.

 

 

 

 

 

Obra de teatro  EL CORAZÓN DE LA MATERIA:

martes, 18 de mayo de 2021

LA ESPERANZA ESTÁ EN LAS ESTRELLAS

Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que, algún día, cada uno pueda encontrar la suya.

El Principito. Antoine de Saint-Exupéry. 

 

 La naturaleza no revela sus misterios de una vez para siempre.

Séneca. Cuestiones naturales.

 

  Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra. Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la Vía Láctea. Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese Universo. Pero, cada una de esas estrellas es un sol, a menudo mucho más brillante y magnífico que la pequeña y cercana a la que denominamos el Sol. Y muchos -quizá la mayoría- de esos soles lejanos tienen planetas circundándolos. Así, casi con seguridad hay suelo suficiente en el firmamento para ofrecer a cada miembro de las especies humanas, desde el primer hombre-mono, su propio mundo particular: cielo...O infierno. No tenemos medio alguno de conjeturar cuántos de esos cielos e infiernos se encuentran habitados, y con qué clase de criaturas: el más cercano de ellos está millones de veces más lejos que Marte o Venus, esas metas remotas aún para la próxima generación. Mas las barreras de la distancia se están desmoronando, y día llegará en que daremos con nuestros iguales, o nuestros superiores, entre las estrellas. Los hombres han sido lentos en encararse con esta perspectiva; algunos esperan aún que nunca se convertirá en realidad. No obstante, aumenta el número de los que preguntan: ¿Por qué no han acontecido ya tales encuentros, puesto que nosotros mismos estamos a punto de aventurarnos en el espacio? ¿Por qué no, en efecto? Sólo hay una posible respuesta a esta razonable pregunta. Mas recordad, por favor, que ésta es sólo una obra de ficción. La verdad, como siempre, será mucho más extraordinaria.

 Arthur C. Clarke. Prólogo a 2001,Una Odisea Espacial.

 

La esperanza está en las estrellas. Tomamos la muerte para llegar a una estrella.

Vincent van Gogh.

  ---------------------------------------------------------

 

-A mi madre, in memoriam-

  

 

La noche estrellada sobre el Ródano (1888). Vincent van Gogh.

 

 

 

En 1937 se publicó, por vez primera, Hacedor de Estrellas (Starmaker), del escritor británico Olaf Stapledon. Esta obra comienza así:

Una noche, descorazonado, subí a la colina. Los matorrales me cerraban a menudo el camino. Abajo se ordenaban las farolas de los suburbios. Las ventanas, con las cortinas bajas, eran ojos cerrados que observaban interiormente la vida de los sueños. Más allá de la sombra del mar, latía un faro. Arriba, oscuridad. (...) Arriba, la oscuridad reveló una estrella. Una trémula flecha de luz, proyectada quién sabe cuántos miles de años atrás, ahora alcanzaba mis nervios como un punto visible, y me estremecía. (...) La inteligencia, mirando más allá del astro, no descubría ningún Hacedor de Estrellas, sólo oscuridad; ningún Amor, ningún Poder siquiera, sólo nada. Y sin embargo, el corazón parecía cantar una alabanza. (...) Pero en mi corazón yo sabía que no era así. Ni aun las frías estrellas, ni aun la totalidad del cosmos con todas sus vacías inmensidades podían convencerme de que ese nuestro preciado átomo de comunidad, que era tan imperfecto, que moriría tan pronto, no tuviese ningún significado.

La voz del narrador, en primera persona, describe su situación como de un tránsito de su alma, desde el lugar físico en que se encuentra, cerca de su casa, hacia el infinito y más allá, en una especie de viaje astral, interestelar, extracorpóreo, por el cosmos desconocido. En todo momento, su sentimiento de nostalgia de la Tierra perturbaba su experiencia viajera por otros planetas, mundos, por otras Tierras, muchas de ellas habitadas y con parecidos asombrosos a nuestro mundo. Todo se le aparecía así, siendo consciente de la enorme magnitud del espacio y tiempo en que se encontraba de viaje, en el círculo infinito del tiempo cósmico, testigo del proceso de crecimiento y madurez del propio Hacedor de Estrellas (los cosmos creados por Él eran sus juguetes). Esa es la infinitud que los hombres llaman Dios. No es de extrañar que el narrador mirara a su alrededor con la misma angustia sobrecogedora, la misma adoración humilde y muda con que los viajeros humanos que cruzan el desierto miran las estrellas nocturnas. 

Cuando el narrador finaliza su viaje astral, ya de vuelta al lugar de partida, se hace esta reflexión: ¿Y sin embargo? Miré nuestra ventana. Habíamos sido felices juntos. Habíamos descubierto o habíamos creado nuestro pequeño tesoro de comunidad, una roca solitaria en toda la agitación del mundo. Esto, no la inmensidad astronómica e hipercósmica, esto, y sólo esto, era el fundamento sólido de la existencia.

Este soñador de universos, en un principio descorazonado, termina  por reconocer y aceptar la inmensa grandeza de la humildad de su pequeño hogar que, aunque finito, es toda su existencia conocida. Esperanzado, tras su viaje por las estrellas, se pregunta si tenemos que adorar a un poder superior a nosotros, ¿no tiene sentido reverenciar al Sol y las estrellas? Y se acuerda de las palabras escritas por Vincent van Gogh, en una de sus cartas a su hermano Theo: Tengo...una terrible necesidad...¿diré la palabra?...de religión. Entonces salgo por la noche y pinto las estrellas.

 











Fuentes:


-C.Clarke, Arthur: 2001, Una Odisea Espacial. Ediciones Plaza y Janés, Barcelona, 1997.

-STAPLEDON, OLAF: HACEDOR DE ESTRELLAS. CLÁSICOS MINOTAURO. EDICIONES MINOTAURO, BARCELONA, 2008.


lunes, 18 de mayo de 2020

A QUIENES NOS ESPERAN, MÁS ALLÁ DE LAS ESTRELLAS

Os espero: No estoy lejos, sólo al otro lado del camino.
San Agustín.

Hemos amado con demasiado fervor a las estrellas para temer a la noche.
Epitafio en la lápida mortuoria de dos astrónomos aficionados.
------------------------------------------






----A MI MADRE----








Betelgeuse, imagen capturada desde el radiotelescopio ALMA.




 Betelgeuse, "el hombro del gigante" Orión, el fiel pastor de anchos hombros representado en el cielo, guardián de las estrellas para los antiguos babilonios, se muere. Y este proceso comenzó en  la época en que el hombre en la tierra era cazador-recolector, es decir, desde hace unos diez mil años, cuando se pasó del Paleolítico al Neolítico. Ha acompañado a la humanidad desde los comienzos. Nació poco antes que el hombre (a escala universal) y ya está a punto de morir. En algún momento entre hoy y los próximos cien mil años, la estrella se consumirá y estallará. Como si se tratase de una flor entre dos abismos. La explosión la convertirá en una hermosa nebulosa, creando átomos de oro y plomo. La amiga de los exploradores habrá llegado al final de su camino.
Los seres humanos, nacidos en definitiva de las estrellas y que de momento estamos habitando ahora un mundo llamado Tierra, hemos iniciado el largo viaje de regreso a casa. Las estrellas, esos soles poderosos a años luz de distancia en la infinitud del cosmos, nos aguardan al final de nuestro viaje. Desde la infinidad de lo muy pequeño hacia la infinidad de lo muy grande, la vida continuará sin nosotros. Estaremos lejos, pero nuestras almas, eternas viajeras, se habrán reencontrado  con aquellos que llegaron antes que nosotros y que, esperantes, sabedores de que, más tarde o más temprano - el tiempo es una ilusión-, al igual que las estrellas, nos consumiremos y nuestro ser pasará a fundirse en la bellísima y fantasmal luminosidad de las nebulosas.


jueves, 28 de noviembre de 2019

AL FONDO DE MI TUMBA VERÁS EL MAR



Agitada mariposa,
también yo estoy hecho
de un polvo que se desvanece.
Kobayashi Issa (1763-1827).

Todos vamos allá: se agita en la urna
el lote que pronto o tarde nos embarque
con dirección al eterno exilio.
Horacio.

El alma es más antigua que el cuerpo.
Platón. Timeo. 
------------------------------------------------------------




Sea and Sky. 
 J.M.W. Turner (1825-1830).




A mi primo Paco Padilla Ramos, in memoriam.




Dicen que, cuando alguien muere, su ser vuelve a pertenecer a la eternidad, al mismo tiempo que el sello de tristeza -especialmente profundo cuando el que muere es una persona muy joven- imprime en los rostros y en los corazones de quienes le conocieron y amaron una orografía de dolor inequívoca. En nuestra cultura occidental, no estamos preparados para la muerte, a pesar de ser el tema más importante de nuestra existencia. En uno de los célebres ensayos de Michel de Montaigne (1533-1592) -aquel enorme humanista que optó por retirarse de la vida pública y que convirtió el torreón de su castillo y su amada biblioteca en su particular santuario de fructífera felicidad-, titulado "De cómo filosofar es aprender a morir" (páginas 122 a 138 en la edición de sus ensayos completos publicada por ediciones Cátedra), se hace un importante alegato contra el temor a la muerte: "No sabemos dónde nos espera la muerte; esperémosla en cualquier lugar(...). Toda la sabiduría y el discernimiento del mundo se reduce al fin a este punto, a enseñarnos a no temer el morir (...). El desprecio a la muerte proporciona a nuestra vida una dulce tranquilidad ". El filósofo alemán Richard Wisser, en un artículo suyo publicado en los años sesenta, titulado "Muerte e inmortalidad en el sentir de Platón", dice acerca de la muerte que "el esquivarla, el eludirla, no sería vencer a la muerte, no sería vencer a la muerte sino echar a perder la propia vida (...). Sócrates, el gran mártir de la filosofía por su fe hacia lo que pensaba, aceptó la muerte mediante veneno y desechó toda posibilidad de fuga, en su esperanza de una vida más allá de la muerte corporal. Lo extraordinario de esta situación despierta entre sus amigos una actitud especial, descrita como un estado maravilloso hasta ahora nunca experimentado: una mezcla de alegría y tristeza, de esperanza y desesperación, en cuanto a la conservación de la razón filosófica a la vista de la muerte y a la conservación de la esperanza filosófica más allá de la muerte (...). Sócrates se refiere al antiguo dogma órfico-pitagórico de la migración del alma. Proyectando el concepto religioso de la migración del alma -es decir, la vuelta después del tránsito-, se llega a la conclusión de que debe existir algo que es fundamento de todo ser y devenir, de todo volver a ser y volver a devenir (...). Son peldaños de transición incluidos en un círculo infinito que no puede convertirse en línea, por poseer un único principio y un fin también único. Tal círculo no puede permitir nunca la muerte total como estado final. Si se aplica este concepto al sentido mitológico del alma, resulta que el lugar mitológico, el lugar de transición para el cambio en forma de círculo del alma migratoria, es el "Hades" (...). Un análisis etimológico de la palabra Hades, según Sócrates, permite reconocer que con ella se quiere indicar la casa de Dios, del A-ides, del Invisible (...)". 
En cuanto seres corpóreos, somos ceniza de estrellas. Ese es nuestro origen (cósmico) y ese es nuestro final. Como la más delicada de las mariposas, estamos hechos de un polvo que se desvanece, poco a poco, con la seguridad de que es mejor ser que no ser, volar un instante que no volar nunca. Y, como el ave Fénix, cuyas cenizas siempre resurgen, volveremos a encontrarnos en mejores circunstancias o en otras vidas, porque el alma es eterna y la muerte es sólo una ilusión. Mientras tanto, desde mi tumba, mi ser a lo lejos seguirá oyendo el rumor de las olas y a mi joven rostro seguirá acariciando la suave brisa de mi querido mar.









Fuentes:

-Montaigne, Michel: Ensayos completos. Biblioteca Avrea. Ediciones Cátedra, Madrid, 2016.

-Satz, Mario: El alfabeto alado. Acantilado, Barcelona, 2019. 

-Wisser, Richard: Muerte e inmortalidad en el sentir de Platón. Revista Folia Humanística, tomo V, número 54. Editorial Glarma, Barcelona, Junio de 1967. 

-Nhat Hanh, Thich: La muerte es una ilusión. Colección Zenith. Editorial Planeta, 2018.


Noelia Rodríguez Padilla. 

jueves, 21 de junio de 2018

EL MISTERIO CÓSMICO DE UNA ROSA

"(...) los sólidos platónicos no solo existen en la mente de los filósofos y los geómetras, sino que efectivamente son algunos de los componentes más fundamentales del mundo. La sal de mesa es un cristal cúbico, o más bien una red tridimensional formada por pequeños cubos, donde todo átomo de cloro está rodeado de átomos de sodio (y viceversa) en un empaquetamiento matemáticamente óptimo. El átomo de carbono forma las moléculas de la vida gracias a la organización tetraédrica de sus cuatro enlaces, lo que le permite formar moléculas enormes (como el ADN y las proteínas) de forma generativa, o recursiva. Y gran parte de los virus tienen forma de icosaedro, porque es la manera más económica de construir una cápside compleja y grande con la mínima información (ADN o ARN) que le cabe dentro. La naturaleza inventó los dados perfectos miles de millones de años antes que nosotros."
Javier Sampedro. Las formas del mundo (El País, 17.6.2018).
--------------------------------------------------------

"No entre nadie que no sepa geometría".
Letras grabadas en el frontispicio de la Academia de Atenas, fundada por Platón.
--------------------------------------------------------







Galaxia, en espiral.






Concha marina.









  Cerebro humano y el  cráneo.







Una rosa.







 Nos cuenta Carl Sagan, en el capítulo tercero de COSMOS, "La armonía de los mundos", que Johannes Kepler escribió lo siguiente: "La Geometría existía antes de la Creación. Es co-eterna con la mente de Dios...La Geometría ofreció a Dios un modelo para la Creación...La Geometría es Dios mismo". Para Kepler, era más que evidente la grandeza de la sagrada geometría, tanto que afirmó en su obra Harmonices Mundi (Las armonías del mundo, 1619) que "ubi materia, ibi geometría" ("donde haya materia, hay geometría")... 
 En las cuatro imágenes que podemos contemplar más arriba, observamos, en todas ellas, siempre la misma curva sinuosa, de gran elegancia. En matemáticas, se aproxima a la denominada "espiral logarítmica". Lejos de ser una mera curiosidad matemática, se puede observar muy fácilmente en nuestro entorno, en un recorrido vertiginoso que va desde la forma de los brazos de las galaxias, pasando por la de una concha marina y el cráneo humano visto desde un lateral, hasta la elegancia sin par de la disposición de los pétalos de una rosa...Unos ejemplos de proporción áurea o "número áureo" que podemos ver en la naturaleza, que nunca dejará de asombrarnos y que tiene su origen en  el número Φ (Phi), un número anciano y venerable, que empezó su andadura hace más de veinte siglos y sigue conectando con los conocimientos matemáticos más actuales, como puede comprobarse en sus manifestaciones en el mundo de los fractales...Tan cierto como que el oro se crea en las explosiones de supernovas.
 Kepler llamó a su revelación el Misterio Cósmico, que sólo permitía una explicación: la mano de Dios, el Geómetra. Su esfuerzo teórico culminó, treinta y seis años después de su muerte, en la obra de Isaac Newton. Ambos, Kepler y Newton representan una transición crítica en la historia de la humanidad, el descubrimiento de que hay leyes matemáticas bastante simples que se extienden por toda la naturaleza; que las mismas reglas son válidas tanto en la Tierra como en los cielos. Newton, al igual que Kepler, se exaltaba ante la grandiosidad y la complicación de la Naturaleza y, al mismo tiempo, se mostraba de una modestia encantadora. Poco antes de morir escribió: "No sé qué opina el mundo de mí; pero yo me siento como un niño que juega en la orilla del mar, y se divierte descubriendo de vez en cuando un guijarro más liso o una concha más bella de lo corriente, mientras el gran océano de la verdad se extiende ante mí, todo él por descubrir".



Fuentes:

-Sagan, Carl: Cosmos. Editorial Planeta, Barcelona, 2009.

-La divina proporción. El lenguaje matemático de la belleza. National Geographic. Colección El mundo es matemático. RBA, Barcelona, 2014.



sábado, 9 de julio de 2016

LA ENCINA DE CÓSIMO.

 "Cósimo miraba el mundo desde el árbol : todo, visto desde allá arriba, era distinto, y eso ya era una diversión."
El Barón Rampante. Italo Calvino.

---------------------------------------------------


Cósimo Piovasco de Rondó, el célebre "barón rampante" de Italo Calvino, un buen día, a la edad de doce años, decidió trepar a lo alto de una encina situada junto a su casa, y desde entonces, no volvió a bajar de los árboles. Para Cósimo, su hogar estaba en las alturas, junto a las ramas más altas. Allí vivió el resto de los días de su vida y allí pretendió constituir la imaginaria República de Arbórea, "habitada por hombres justos".

 La encina es considerada un árbol sagrado en muchos lugares, símbolo de potencia, longevidad y solidez. Quizás el escritor cubano-italiano Italo Calvino, ingeniero agrónomo, escogió este árbol por su carga simbólica, para resaltar y dar más énfasis a la tozudez y originalidad del modo de vida escogido por su personaje.

 En su libro "COSMOS", en el capítulo titulado "Una voz en la fuga cósmica", Carl Sagan escribe  sobre el particular parentesco existente entre los humanos y los árboles. Y se refiere específicamente a una encina. En la página treinta y tres dice: "Una encina y yo estamos hechos de la misma sustancia. Si retrocedemos lo suficiente, nos encontramos con un antepasado común".





















Más adelante, en la página treinta y cinco dice lo siguiente: "Las personas tenemos un aspecto diferente al de un árbol. No hay duda que percibimos el mundo de modo diferente a como lo hace un árbol. Pero en el fondo de todo, en el núcleo molecular de la vida, los árboles y nosotros somos esencialmente idénticos".












Ese sentimiento o sensación de identidad con la encina es lo que hizo que el célebre personaje salido de la imaginación de Italo Calvino trepara a lo alto y se hermanara con sus ramas el resto de sus días.

Al "barón rampante" no sólo le sirvió para ver bien la tierra, manteniendo esa distancia tan necesaria. También le sirvió para sentir más cerca al Gran Arquitecto del Universo, el mismo Creador de árboles y hombres.













Fuentes:

-Calvino, Italo: EL BARÓN RAMPANTE. Editorial Bruguera. Barcelona, 1980.
-Sagan, Carl: COSMOS. Editorial Planeta. Barcelona, 2009.





jueves, 28 de enero de 2016

NEBULOSAS PLANETARIAS: LA HERMOSA MUERTE DE LAS ESTRELLAS.


 "Dentro de 6300 millones de años, el Sol se convertirá en una estrella gigante roja, y 1460 millones de años más tarde, en nebulosa planetaria. No sólo todo lo que lo forma, sino lo que contiene la Tierra, será gasificado y expulsado al medio interplanetario, donde servirá de sustancia para formar nuevos mundos."
-----------------------------------------------------

"El hidrógeno y el helio se formaron desde los primeros momentos de la gran explosión, pero el resto de los elementos se originaron en el interior de las estrellas y fueron después lanzados al espacio, y de ahí surgió el sistema solar, del que formamos parte. Es decir, gran parte de nuestro cuerpo estuvo en el interior de alguna estrella. ¡Somos polvo de estrellas!"

Silvia Torres y Julieta Fierro. Nebulosas planetarias:la hermosa muerte de las estrellas. Fondo de Cultura Económica, México, 2009.
-----------------------------------------------------

"Cuando miramos a nuestro alrededor, en el pequeño rincón de la Vía Láctea que ocupamos, vemos muchas estrellas rodeadas por cáscaras esféricas de gas incandescente, las nebulosas planetarias. Cada una de ellas señala la presencia de una estrella "in extremis". Cerca de la estrella central puede haber una corte de mundos muertos, los restos de planetas que antes estaban llenos de vida y que ahora, privados de aire y de océanos, están bañados en una luminosidad fantasmal (...). El origen y la evolución de la vida están relacionados del modo más íntimo con el origen y evolución de las estrellas (...). Somos hijos del Cosmos en el sentido más profundo de la palabra".  

Esta reflexión, escrita por Carl Sagan hace treinta y cinco años (1980) en su libro "COSMOS", comparte en gran medida las ideas expuestas en la obra mexicana (editada en Fondo de Cultura Económica) "NEBULOSAS PLANETARIAS: LA HERMOSA MUERTE DE LAS ESTRELLAS" (2009, 1ª edición), monografía divulgativa realizada por dos científicas mexicanas, Silvia Torres Castilleja y Julieta Fierro Gossman. En este pequeño libro también se rinde homenaje al gran astrónomo mexicano Guillermo Haro Barraza (1913-1988), marido de la laureada periodista y escritora Elena Poniatowska.

Seguramente, los hermanos Herschel (William y Caroline), descubridores de las primeras nebulosas catalogadas, cada noche (después haber estado puliendo vidrios durante el día), al observar la profunda serenidad del firmamento estrellado, llegaban a la misma conclusión: nuestro hogar está en el cosmos.






 Nebulosa del Cangrejo.




 Nebulosa Ojo de Gato.




 Nebulosa del anillo.




Nebulosa de Haro (descubierta por Guillermo Haro).











Title: Zoom into Dumbbell Nebula 2003.ogv
Author: NASA and L. Barranger (STScI/AVL)
Date: 10-02-2003

-------------



-------------------




Título: Planetary Nebula 3D Animation 2004.ogv
Autor: NASA, ESA, and J. Gitlin (STScI)
Fecha:










 FUENTES:

-SILVIA TORRES y JULIETA FIERRO: NEBULOSAS PLANETARIAS:LA HERMOSA MUERTE DE LAS ESTRELLAS. FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (F.C.E.), MÉXICO, 2009.

-SAGAN, CARL: COSMOS. Editorial Planeta, Barcelona, 2009, 25º edición.






domingo, 6 de diciembre de 2015

REFLEXIONES DE UN GRAN COMPOSITOR : VANGELIS.





"El Universo es música".

Evangelos Odysseas Papathanassiou ("Vangelis"). 

                                 
                            --------------------------------------------------------------------------------------


---------------------


FUENTES:

https://es.wikipedia.org/wiki/Vangelis

https://www.youtube.com/channel/UCNms80n59AltHVQuPgGrKkg




n.r.p.

lunes, 2 de noviembre de 2015

EL HOMBRE ES UN ANIMAL FUNERARIO (ESPIRITUAL).

"No somos seres humanos con una experiencia espiritual. Somos seres espirituales con una experiencia humana."
Pierre Teilhard de Chardin. 


------------------------------------------------------------

Una de las cosas que convierte al hombre en ser racional, en un animal que piensa, y lo distingue claramente del resto de los animales es el hecho de que entierra a sus muertos. Se ha podido comprobar que ya los neandertales  enterraban a sus muertos. Cuenta Julien Ries -sacerdote, antropólogo e historiador de las religiones, fallecido en 2013, que muchas veces reivindicó el pensamiento científico de Teilhard de Chardin (sobrino nieto de Voltaire)- en su libro "El Símbolo Sagrado" que "los primeros ritos funerarios son el signo de una conciencia del misterio de la vida y de la supervivencia tras la muerte: se trata de una conciencia religiosa que podemos adivinar ya al final del recorrido del homo erectus. La presencia de tumbas muestra que los vivos se ocupan de sus difuntos, a los que se sienten ligados por sentimientos de afecto y a los que quieren asegurar una existencia post mortem, como demuestran las atenciones y los objetos revelados por las tumbas. La experiencia religiosa está ligada a esa memoria y a esa conciencia. Ahí se encuentra el origen de la formación de las primeras tradiciones religiosas". 
El Universo está en constante evolución hacia lo espiritual. Lo dijo y defendió el gran paleontólogo francés Pierre Teilhard de Chardin. Y esta evolución hasta el "punto omega" (el nivel más alto de la evolución de la consciencia) significa que el Universo tiene un sentido, el mismo sentido por el que el hombre, desde su etapa  neandertal, entierra a sus muertos.








El rito funerario, en nueve religiones.











FUENTES:

http://elpais.com/elpais/2015/10/30/media/1446240982_764588.html


http://elpais.com/elpais/2015/10/20/ciencia/1445363532_639418.html


http://www.diariosur.es/20090104/opinion/animales-funerarios-20090104.html

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/03/26/actualidad/1364258178_780644.html

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Pierre_Teilhard_de_Chardin




n.r.p.

martes, 20 de octubre de 2015

PITÁGORAS Y LA MÚSICA DEL UNIVERSO.

"La más sublime y, sin embargo, la menos conocida de todas las especulaciones pitagóricas era la de la armonía sideral. Decían que Pitágoras era el único hombre que oía la música de las esferas. Parece que los caldeos fueron el primer pueblo que concibió que los cuerpos celestes se unían en un canto cósmico mientras se desplazaban majestuosamente por el cielo. Job describe una época en la que "las estrellas matutinas cantaban juntas" y, en "El mercader de Venecia", el autor de las obras de Shakespeare escribe lo siguiente: "Ni el astro más pequeño que veas en el cielo deja de imitar al moverse el canto de los ángeles". Sin embargo, es tan poco lo que se conserva del sistema pitagórico de música celestial que sólo se puede conocer una aproximación a su teoría."

Manly P. Hall.    Las Enseñanzas Secretas de todos los Tiempos.







La Tetractys, clave del universo. Diez puntos ordenados en triángulo, uno de los símbolos fundamentales de los pitagóricos. El número que contiene a todos: el diez. También simboliza este número el cierre pleno de un ciclo.





"Pitágoras nació, sin duda, en Grecia en los primeros años del siglo VI antes de nuestra era. Pero tenemos muy pocos datos precisos de su biografía, aunque parece ser que llegó a muy avanzada edad, más allá de los noventa años. Abandona muy pronto su Jonia natal para viajar; se encuentran huellas de su paso en Egipto y Babilonia. De regreso en su isla de Samos, sufre la presión en aumento de Persia y se exilia, con toda su familia, en la Italia meridional, en la ciudad griega de Crotona. Allí funda lo que se suele llamar la "Fraternidad pitagórica". Disfruta entonces de una gran celebridad y forma a muy numerosos discípulos. Pero, hacia el fin de su vida, su ascendencia espiritual inquieta a los dirigentes políticos y es desterrado de Crotona. Termina sus días en Metaponte. Sus discípulos fueron desterrados y sus lugares de reunión quemados. Esto contribuyó a tejer la leyenda de Pitágoras, y sólo sirvió para aumentar su influencia sobre las generaciones siguientes.
Curiosamente, no poseemos ningún escrito de Pitágoras, probablemente por haber sido destruidos todos, pero su celebridad fue tan grande que existen referencias a Pitágoras en la mayoría de los autores presocráticos: Jenófanes le menciona una vez, tres Heráclito, otra Empédocles y dos veces Iíon de Quios.
El principio fundamental básico de toda la filosofía pitagórica es la idea de una correspondencia entre los números y los mecanismos de la naturaleza. Para Pitágoras los números enteros eran capaces de expresar el equilibrio y el orden de la naturaleza.
Parece haber chocado especialmente a Pitágoras el hecho de que los sonidos producidos por la lira, cuyas cuerdas están sometidas a tensiones idénticas, reproducen las notas de la gama si se eligen longitudes de cuerda cuyas relaciones entre sí son expresables bajo la forma del cociente de números enteros, es decir, bajo la forma de lo que hoy se denominan números racionales. Este concepto de número racional se convirtió en la base de la descripción de todo el universo, descripción que no sólo era comprensible para el hombre, sino que además creaba, como la música, la armonía del mundo. Sin duda Pitágoras hubiera podido decir lo que veinticinco siglos más tarde sería la célebre frase del matemático Leopoldo Kronecker (1823-1891): "Dios ha creado los números naturales, el resto es creación del hombre". Lo que prueba, sea dicho de pasada, que Pitágoras escogió como principio básico de su cosmología uno que no ha "envejecido" mucho.
Como esta idea del número, y de las propiedades de los números, puede colocarse en posición paralela al desarrollo de los fenómenos físicos, parece justificada la opinión que suele considerar a Pitágoras como el padre de la ciencia. Fue él el primero en dar una indicación clara del papel fundamental que tiene que representar en la ciencia la noción de medida, expresada por un número. Esta idea constituye también el primer esbozo de representación de los fenómenos mediante un formalismo matemático, idea que hoy llega a veces a no poder dar de un fenómeno más que una descripción puramente matemática, sin ninguna vinculación inmediata con los datos directos de nuestros sentidos.
Pitágoras construirá toda su cosmología incorporando en ella los números del mismo modo que éstos se introducen en la armonía de la lira. El orden del universo le parece justificar que soles y planetas se desplacen en órbitas, no cualesquiera, sino en órbitas cuyas longitudes deben crear la armonía celestial, igual que las longitudes de las cuerdas de la lira crean la armonía musical.
La primera etapa de la cosmología pitagórica es admitir que la tierra es una esfera, y no un disco flotando en el aire como creía aún poco antes que él Anaximandro. Pitágoras supone, después, que el sol, la luna y los cinco planetas entonces conocidos (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) dan vueltas alrededor de la tierra en círculos concéntricos fijados cada uno a una esfera o a una rueda; mucho más alejada existe aún otra esfera, la de las estrellas fijas. Al desplazarse en el aire (pues se suponía que el aire llenaba todo el cielo), esos cuerpos producen una nota musical, igual que lo hace la cuerda de la lira cuando se la frota ligeramente. El conjunto del concierto musical producido así por los astros en rotación constituye la armonía celeste, o armonía de las esferas (celestes). Es algo así como si el universo fuera una lira inmensa de cuerdas circulares; las leyes de la armonía, conocidas por los pitagóricos, son pues también las leyes de todo el universo. En La Historia Natural, de Plinio, se lee que, según Pitágoras, el intervalo musical formado por la tierra y la luna era de un tono; de Mercurio a Venus, un semitono; de Venus al sol, una tercera menor; del sol a Marte, un tono; de Marte a Júpiter, un semitono; de Júpiter a Saturno, un semitono, y de Saturno a la esfera de las estrellas fijas, una tercera menor.
A decir verdad, sin duda había que tener el oído muy fino para oir esta armonía de las esferas; se decía que sólo el maestro, Pitágoras, era verdaderamente capaz de percibir ese concierto de los mundos en movimiento alrededor de la tierra.
No obstante, no nos riamos demasiado de la cosmología de Pitágoras. El fue el primero en descubrir que el movimiento de los astros obedecía a determinadas reglas, y que esas reglas podían traducirse en números tan fácilmente como los números que miden las longitudes de las cuerdas de una lira, y esto era un progreso considerable en relación con la idea que antes de él se tenía del cosmos. En fin de cuentas, el concepto de un orden que rige los fenómenos cósmicos es el primer postulado de la ciencia."


JEAN F. CHARON. COSMOLOGÍA. Teorías sobre el universo.












-------------









------------------------





---------------------







Fuentes:

-CHARON, JEAN F.: COSMOLOGÍA. Teorías sobre el universo. Biblioteca para el hombre actual. Ediciones Guadarrama. Madrid, 1969.

http://ciencia.nasa.gov/ciencias-especiales/01nov_ismsounds/


https://actualidad.rt.com/ciencias/view/131349-video-nasa-sonidos-planetas-sistema-solar

https://es.wikipedia.org/wiki/Pit%C3%A1goras