"Y transcurrieron los días. Y los años.
Y vino la Muerte y pasó su esponja por toda la extensión de la fraga y desaparecieron estos seres y las historias de estos seres.
Pero detrás todo retoñaba y revivía, y se erguían otros árboles y se encorvaban otros hombres, y en las cuevas bullían camadas recientes y la trama del tapiz no se aflojó nunca.
Y allí están con sus luchas y sus amores, con sus tristezas y sus alegrías, que cada cual cree inéditas y como creadas para él, pero que son siempre las mismas, porque la vida nació de un solo grito del Señor y cada vez que se repite no es una nueva Voz la que la ordena, sino el eco que va y vuelve desde el infinito al infinito".

EL BOSQUE ANIMADO. Wenceslao Fernández Flórez.
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domingo, 30 de noviembre de 2025

LAS VIEJAS PREGUNTAS PERMANECEN: EPÍLOGO A "MUCHAS VIDAS, MUCHOS MAESTROS". DR. BRIAN WEISS.

  Los terapeutas deben tener la mente abierta. Así como es necesario un trabajo más científico para documentar las experiencias de muerte y morir, como las de Catherine, también hace falta más trabajo experimental en ese aspecto. Los terapeutas deben tener en cuenta la posibilidad de una vida después de la muerte e incorporarla a su asesoramiento. No es preciso que utilicen las regresiones hipnóticas, pero sí que se mantengan abiertos, que compartan sus conocimientos con los pacientes y que no descarten las experiencias de estos últimos.

Dr. Brian Weiss. Muchas vidas, muchos maestros. 

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Hoy estamos en 2018. Han transcurrido treinta años desde que "Muchas vidas, muchos maestros" fue publicado por primera vez. Traducido a casi cuarenta lenguas, este libro ha recorrido el globo y encontrado millones de hogares. ¿A qué se debe?

Nuestro mundo aún está hambriento de respuestas y comprensión espiritual. Necesitamos saber por qué estamos aquí y qué se supone que debemos hacer. Estamos en un nuevo siglo y, sin embargo, las viejas preguntas permanecen: ¿Qué ocurre cuando morimos? ¿Nos reunimos con nuestros seres queridos? ¿Existe un propósito, un destino en nuestras vidas, un sentido de nuestra existencia?

Desde que trabajo con Catherine he explorado las vidas pasadas de más de cuatro mil pacientes en mi consulta y de muchos miles más en talleres colectivos. He presenciado curaciones incréibles a medida que los pacientes se liberaban de síntomas tanto emocionales como físicos, después de recordar las raíces de la vida anterior causantes de sus dolencias. Fobias y temores, pena, dolor y enfermedades psicosomáticas: todos son especialmente susceptibles de mejoría mediante la terapia de la vida anterior.

Durante las regresiones he visto pacientes hablando idiomas extranjeros que jamas habían aprendido. Ello se denomina xenoglosis. Por ejemplo, mientras trabajaba en mi consulta con una cirujana china que nunca antes había salido de su país y no sabía habñar inglés, surgió un ejemplo extraordinario de esta habilidad para las lenguas. Trabajábamos con la ayuda de un intérprete y la cirujana estaba recordando una vida anterior en el norte de California, alrededor de 1850. Recordaba una discusión con su marido en aquella vida y empezó a hablar en un inglés fluido y pintoresco. Al principio, el intérprete no se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo y empezó a traducirme sus palabras como si fueran del chino. Tuve que decirle que dejara de traducir porque yo entendía lo que ella decía en inglés. Entonces reparó en que aquella mujer, que veinte minutos atrás ni siquiera sabía decir "hola" en inglés, estaba hablando en un inglés fluido y casi se desmayó.

Tengo muchos pacientes capaces de actualizar sus vidas pasadas de un modo u otro. Algunos fueron suficientemente hábiles para encontrar a sus hijos de una vida anterior reciente y estos -aún con su aspecto físico pero mucho más viejos que sus padres reencarnados de la vida anterior- lograron confirmar los recuerdos regresivos de sus progenitores.

Para mí, actualizar el recuerdo de la vida anterior es importante, pero la curación que ocurre durante el proceso lo es todavía más.

Por ejemplo, en un caso dramático de alivio del dolor, una mujer de unos sesenta años fue capaz de eliminar por completo sus agudos dolores de espalda. Hacía diecisiete que sufría un dolor irresoluble a causa de un cáncer y los tratamientos de esa dolencia y tomaba una medicación diaria para el dolor. Pero tras recordar una vida transcurrida en la antigua Jerusalén, donde unos legionarios romanos le habían lesionado la espalda, el dolor desapareció y jamás regresó. Pudo dejar de tomar medicamentos y su vida cambió radicalmente.

A veces los pacientes que sufren fobias crónicas, y de vez en cuando severas, logran eliminar sus síntomas tras solo una o dos sesiones.

Hace poco trabajé con un paciente que sufría una fobia aguda a los objetos afilados desde los dieciocho meses de edad. También sentía un profundo temor de que alguien le tocara el cuello o la garganta. Había padecido dichos temores durante treinta y ocho años. En una única sesión recordó dos vidas anteriores. Había muerto siendo un hombre en el Lejano Oeste americano: un indio le había clavado una lanza en un lado de la cabeza y murió al caer sobre una roca afilada. En la otra vida anterior, había sido una prostituta que resultó asesinada por un cliente enloquecido que la estranguló. Antes de abandonar mi consulta ambas fobias habían desaparecido.

He compilado muchas otras pruebas de vidas anteriores. He visto cómo muchos pacientes obesos perdían peso, incluso cuando las diversas dietas que habían intentado fracasaron. Durante su regresión, recordaron vidas anteriores en las que o habían muerto de inanición o sufrido abusos sexuales. Esencialmente, en sus vidas actuales se habían jurado que "nunca más", así que cargaban con ese peso extra: evitar morir de hambre o evitar ser atractivos. Al reconocer que el trauma pertenecía al pasado y no al presente, fueron capaces de deshacerse de ese lastre protector. Los kilos nunca volvieron a acumularse.

Catherine sigue prosperando. Y yo sigo estándole muy agradecido, porque las experiencias que compartió conmigo supusieron el inicio de este viaje que ha transformado mi vida. Muchos de los casos de regresión más importantes de las últimas décadas están descritos detalladamente en mis diversos libros posteriores a "Muchas vidas, muchos maestros". No los repetiré aquí, pero me gustaría resumir algunas de las lecciones que aprendí a lo largo de los años, desde mi vínculo con Catherine. Para mí, dichas lecciones conducen a una comprensión del universo espiritual. Como afirmaba el místico Teilhard de Chardin, "No somos seres humanos que tienen una experiencia espiritual. Somos seres espirituales que tienen una experiencia humana". Nuestros cuerpos son temporales. Somos almas. Somos inmortales, eternos. Nunca morimos, sólo nos transformamos y alcanzamos un estado de conciencia más elevado donde ya no necesitamos un cuerpo físico. Siempre somos amados. Nunca estamos solos y nunca pueden hacernos daño, no en ese nivel.

Todos tenemos lecciones que aprender en esta escuela llamada Tierra. Es necesario que comprendamos plenamente los conceptos de compasión, amor y no-violencia, que no juzguemos ni prejuzguemos, y también que asimilemos el significado de la paciencia, la generosidad, la caridad y la esperanza. Debemos reconocer los engaños y las trampas del ego y cómo trascenderlas. Debemos tomar conciencia de la interconexión entre todos los seres vivos, de que la energía nos conecta a todos y que la muerte no existe, solo la vida. 

También existen otras lecciones. No es necesario que las aprendamos en una única vida. Podemos reencarnarnos en cuerpos físicos con la frecuencia necesaria, a fin de aprender y dominar esas lecciones.

Durante nuestras encarnaciones cambiamos de raza, de sexo, de religión, de salud física y también de nacionalidad, porque hemos de aprender de todo. Somos ricos y somos pobres, poderosos y débiles, privilegiados y necesitados. Aprendemos experimentándolo todo.

Todos tenemos almas gemelas, almas que también se han reencarnado muchas veces. Las relaciones con un alma gemela pueden ser románticas, pero a menudo no lo son, tales como las existentes entre padre e hijo, entre hermanos, amigos, abuelos y nietos, etcétera. Nuestros cuerpos y relaciones cambian, pero las almas son las mismas. Vuestra abuela, por ejemplo, tal vez se reencarne como vuestro hijo. La misma alma en un cuerpo diferente. Tenemos muchas almas gemelas y siempre volvemos a reunirnos con ellas, ya sea al otro lado o aquí, en estado físico. El amor tiene muchas facetas.

Hay tanto más que contaros...Gran parte aparece en los libros posteriores a "Muchas vidas, muchos maestros". Pero por el momento me gustaría acabar citando el último párrafo de mi epílogo original de la primera edición de ese libro.

"Confío en que te haya ayudado lo que has leído aquí; que tu propio miedo a la muerte haya disminuido; que los mensajes ofrecidos con respecto al verdadero sentido de la vida te den libertad para continuar viviendo la tuya en plenitud, buscando la armonía y la paz interior, ofreciendo amor a tu prójimo".

Dr. BRIAN WEISS

MIAMI (FLORIDA). 

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 Fuente:

- Weiss, Brian: Muchas vidas, muchos maestros. Penguin Random House Grupo Editorial. Barcelona, 2018.


 

 

sábado, 18 de mayo de 2024

SOMOS FRAGMENTOS DE ETERNIDAD

 Algún día,cuando hayamos dominado los vientos, las olas, las mareas y la gravedad, aprenderemos a utilizar las energías del amor a Dios. Entonces, por segunda vez en la historia del mundo, la humanidad habrá descubierto el fuego.

Pierre Teilhard de Chardin.

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  --- A MI MADRE Y TODOS MIS SERES QUERIDOS, IN MEMORIAM ---


 

 

El 30 de Junio de 1962, los eminentísimos y reverendísimos Padres del Santo Oficio de la Iglesia publicaron un Decreto contra la obra del jesuita francés Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) en el que se decía lo siguiente: 

 

 Ciertas obras del P. Pierre Teilhard de Chardin, editadas después de la muerte del autor, se divulgan con no pequeño éxito.

No juzgando lo que pertenece a las ciencias positivas, está suficientemente claro que, en materia filosófica y teológica, en tales obras abundan ambigüedades y errores graves que ofenden a la doctrina católica.

Por lo que los eminentísimos y reverendísimos miembros de la "Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio exhortan a todos los ordinarios, superiores de institutos religiosos y rectores de seminarios y universidades, a que preserven eficazmente los espíritus, sobre todo de los jóvenes, de los peligros que entrañan las obras del P. Teilhard de Chardin y de sus secuaces.

Dado en Roma, en el Palacio del Santo Oficio, el 30 de junio de 1962.

 

 

Este mandato,proveniente del antiguo Tribunal de la Inquisición de la Iglesia, que tantas barbaridades e injusticias cometió a lo largo de su temible historial, desde su creación, tuvo poco recorrido, afortunadamente. Pierre Teilhard de Chardin, sobrino-nieto de Voltaire, como buen francés supo añadir unas gotas de sangre jacobina a sus opositores del Santo Oficio y siguió con sus escritos y sus investigaciones. Definió el PUNTO OMEGA como el punto más alto de la evolución de la consciencia, considerándolo como "el fin último de la misma", y creó el concepto de la NOOSFERA,como la existencia de una especie de red neuronal terrestre conectada entre todos los seres vivos, a través de pulsos electromagnéticos. Para Teilhard de Chardin, el Universo es una evolución que va hacia el Espíritu, y la Razón y la Fe no son antagónicas, sino complementarias. En la materia hay algo más que lo que la ciencia ha entendido por materia. Concibe la ciencia como una transformación de la vista, necesaria para encontrar la profundidad y sus conexiones.Llegó a decir que "el verdadero nombre de la Adoración es la investigación". Fue silenciado por la Iglesia,pero a su muerte, su legado no pasa a la Orden de los Jesuitas, sino a su secretaria,una laica a la que conocía bien, y ella,que no tiene votos de pobreza, castidad y muchísimo menos de la traidora obediencia, no tiene que obedecer al ndex,ni a la Curia ni al Vaticano, y empieza a publicar los escritos de Teilhard en 1960. Su obra científica fue muy importante, tanto como la filosófica. Unificó ciencia,filosofía y mística. En la Iglesia católica, que sigue aún conservando gran parte de sus miserias y ruindad en todo lo que le rodea (incluidos sacerdotes, monjas y demás personal que conviven entre enormes muros de piedra en los que nunca estuvo Dios -tan sólo su silencio-) aún recelan de el eminente pensamiento de este filósofo. Será porque se niegan a reconocer que somos polvo de estrellas y que sus ideas y teorías sobre la evolución y el origen del Cosmos se reducen a lo que dice la Biblia y poco más en ciertas obras que nunca tuvieron el coraje y la valentía de romper la tiránica obediencia a las normas eclesiásticas y que fueron escritas,mucho tiempo atrás, por quienes sólo tenían una visión parcial y sesgada del mundo que les rodeaba. El pensamiento de Teilhard de Chardin está ahora más vivo que nunca, muy que les pese a los eminentísimos y reverendísimos miembros de la Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio.

 N.R.P.




P.T. de Chardin.

 

 

 

 

 

Obra de teatro  EL CORAZÓN DE LA MATERIA:

domingo, 6 de mayo de 2018

UBI SUNT?

¿Dónde están?

Según antigua costumbre del campo gallego, cada cual daba al muerto recados para el otro mundo o le recordaba episodios vividos en común o le expresaba su cariño. Para esta vieja raza celta, inmemorialmente espiritualista, el alma del que se va está aún allí, entre ellos, escuchándolos con la tristeza de la separación, anotando en su memoria turbada los encargos de los que se quedan, murmurando un "¡adiós, adiós!", que cada uno oye dentro de sí como una respuesta. El candor del pueblo da un acento especial a su idea de que la muerte no es desaparecer, sino ausentarse.
Wenceslao Fernández Flórez. El Bosque Animado. 

Con miembros firmes y cerebros brillantes
el alma vieja emprende el camino de nuevo
John Masefield. Cranston y Williams. 

Llévame de lo irreal a lo real.
Llévame de la oscuridad a la luz.
Llévame de la muerte a la inmortalidad.
Upanishads. 

Las almas (mónadas) deben volver a sumergirse en la sustancia absoluta de donde emergieron
El Zohar.

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"Zozo", junto a la tumba de su dueño. 


 La idea de la reencarnación aparece frecuentemente en el pensamiento occidental fuera de cualquier contexto religioso. Comenzando por Pitágoras y Platón, personas como David Hume, Ralph Waldo Emerson, Henry Thoreau, Benjamin Franklin, J.W. von Goethe, creían en la reencarnación. Goethe escribió en De Song of the Spirits over the Waters:

El alma del hombre es como el agua;
del Cielo vino,
al Cielo se elevó,
y después retornará a la Tierra,
alternando por siempre jamás.

Y Franklin escribió para su propio epitafio, cuando sólo contaba veintidós años:

 El cuerpo de B. Franklin,
Impresor,
como la cubierta de un viejo libro,
sus contenidos desgarrados
y
despojados de sus letras y sus adornos,
yace aquí,
alimento de gusanos,
pero la Obra no se perderá,
pues, como él creyó,
aparecerá una vez más
en una nueva y más elegante edición
revisada y corregida
por el Autor.

 
¿Existe un alma capaz de sobrevivir a la muerte y de transmigrar de un cuerpo a otro? Aparece una entidad silimar al alma, la mónada cuántica, que media en la reencarnación. Tanto la idea cristiana de la eternidad en el cielo como la idea oriental de la liberación se refieren, en esencia, a una escena de inmortalidad del alma.
La mónada no puede hacer registros de vidas encarnadas, porque es inmutable. Dice el filósofo Ken Wilber acerca de esto: "Es el alma (mónada), y no la mente, la que transmigra. De ahí que el hecho de que la reencarnación no se pueda demostrar apelando al recuerdo de vidas pasadas es exactamente lo que cabria esperar: los recuerdos concretos, las ideas, los conocimientos, etc., pertenecen a la mente, y no transmigran. Todo eso queda detrás, con el cuerpo, en el momento de morir. Quizás unos cuantos recuerdos concretos puedan escabullirse de vez en cuando, como en los casos registrados por el profesor Ian Stevenson y otros, pero se trataría más bien de la excepción más de la regla. Lo que transmigra es el alma, y el alma no es un conjunto de recuerdos, de ideas y de creencias".
En las culturas donde se acepta la reencarnación el miedo a la muerte se debilita considerablemente. La persona sabe que no morirá, sino que regresará. En definitiva, la muerte se contempla como un largo sueño. El poeta Walt Whitman, un experto en la reencarnación, expresaba así el mismo sentimiento:


Sé que soy inmortal,
sé que esta órbita mía no puede ser eliminada por el compás del carpintero...
Y sea que entre hoy en posesión de lo que es mío, o lo haga dentro de diez mil años o de diez millones,
puedo tomarlo alegremente ahora o, con la misma alegría, esperar...
Me río de lo que llamáis disolución
y conozco la amplitud del tiempo...
¿Qué significa existir en una forma?
(Damos vueltas y vueltas, todos nosotros, para volver siempre al mismo sitio.)...
Creo que volveré a la tierra pasados cinco mil años...






Fuentes:

-Dr. Amit Goswami: La Física del Alma. Ediciones Obelisco, Barcelona, 2008.




 

jueves, 18 de mayo de 2017

LA MUERTE: CUANDO EL ALMA ABANDONA SU CORPOREIDAD MORTAL Y ROSA.


"Y su afanoso sueño de sombras, otra vez, será el retorno a esta corporeidad mortal y rosa, donde el amor inventa su infinito."
Pedro Salinas. La voz a ti debida (1933).
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Dedicado a mi madre, Ascensión, y a mi hermano Leopoldo.





Dice la sabiduría ancestral contenida en un antiguo proverbio aborigen australiano, que "todos estamos de visita en este momento y lugar. Sólo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar y volver a casa...". 

Este sencillo proverbio viene a afirmar el mismo mensaje contenido en dos de los libros pioneros más famosos acerca de la muerte, escritos por médicos, en el siglo XX : "Vida después de la vida" -"Life after life"- , de Raymond A. Moody, Jr., y "La muerte: un amanecer" - "Über den tod und das leben danach" -, de la doctora suiza Elisabeth Kübler-Ross. 

El primero, el libro de Moody, fue prologado por la doctora Kübler-Ross, en su primera edición, en 1975, terminando su prefacio de esta manera: "Recomiendo el libro a todos los que mantengan abierta su mente y felicito al doctor Moody por el valor que ha demostrado al imprimir sus descubrimientos". 

Años más tarde, en 1989, se publica en España (Ediciones Luciérnaga) el conocido libro de la doctora suiza, basado en sus numerosas conferencias realizadas en Universidades de EE.UU y Europa, contando sus experiencias como psiquiatra especialista en Tanatología. 

El libro de Moody (psiquiatra y profesor de filosofía de la medicina en EE.UU.) supuso una revolución, el acercamiento desde la ciencia al fenómeno de la muerte, escrito por un científico, recopilando casos reales de pacientes en los hospitales, dándose a conocer, por vez primera, las llamadas "experiencias cercanas a la muerte". Hasta entonces, sobre la muerte, el eterno misterio de nuestra existencia, y lo que sigue tras ella, sólo teníamos la información contenida en libros milenarios, como "El libro tibetano de los muertos" o el "Libro egipcio de los muertos", que aún hoy, siguen siendo catalogados como "ciencias ocultas". 

El libro de la doctora Kübler-Ross va más allá, no quedándose sólo en la descripción pormenorizada de las experiencias de los pacientes en los hospitales. Su libro, más que eso, se considera como un verdadero bálsamo contra el dolor producido por la muerte de un ser querido. Tras su publicación en España, el libro de la doctora suiza ha sido recomendado, hasta la saciedad, por numerosos lectores que se acercaron a él tras sufrir la muerte de cerca. Entre esos lectores, me encuentro yo. 

El día 18 de Mayo de 2009, a las 12 horas, falleció nuestra madre, Ascensión. Hoy se cumplen 8 años. Su temprana, rápida e inesperada muerte, provocada por una E.L.A. (Esclerosis Lateral Amiotrófica) mal y tardíamente diagnosticada por médicos de la Clínica donde estuvo ingresada meses antes, nos provocó un inmenso dolor, que tardamos en ir asimilando. 

Recuerdo la lectura del libro de la doctora Kübler-Ross como una verdadera ayuda psicológica. Sentí esa cercanía emocional,  más aún, tras leer el párrafo donde escribe acerca de la misma enfermedad que afectó a nuestra madre: "(...) a menudo, el hecho de tener un cáncer es una bendición. No voy a minimizar los males del cáncer, pero quisiera señalar que hay cosas mil veces peores. Tengo enfermos que sufren esclerosis lateral amiotrófica, es decir, una enfermedad neurológica en la que la parálisis se instala progresivamente hasta la nuca. Estos enfermos no pueden ni respirar ni hablar. No sé si os podéis imaginar lo que significa el estar totalmente paralizado hasta la cabeza. No se puede ni escribir ni hablar ni nada. Si alguien entre vosotros conoce a personas afectadas de ese mal, hágamelo saber, pues tenemos un tablero de palabras que permite al enfermo comunicarse con vosotros".

Tras el paso de los años, el dolor va apaciguándose, y vas viendo la vida y el sentido de nuestra existencia como si de una estación de trenes se tratara, donde unos viajeros se bajan, llegando al final de su viaje, y otros se suben al mismo tren poco después, para volver a recorrer el mismo trayecto, al revés. 

Y, aunque los nuevos inquisidores de lo científico, defensores a ultranza del pensamiento materialista (los mismos que acusaron a la doctora Kübler-Ross de traicionar a su integridad científica por las manifestaciones "no-serias" vertidas en su libro, esos que afirman que sólo existe lo que se puede ver, medir, tocar y oler), defiendan lo contrario, lo más importante de éste -nuestro viaje-, y lo que le da verdadero sentido a nuestra existencia, es tener siempre fe en que nuestra corporeidad ("mortal y rosa", como escribe el poeta Salinas) no es más que el capullo de seda de una bella e inmortal mariposa. 















FUENTES:

- MOODY, RAYMOND A. JR.: VIDA DESPUÉS DE LA VIDA. EDITORIAL EDAF, TOLEDO, 1975.

-KÜBLER-ROSS, ELISABETH: LA MUERTE:UN AMANECER. EDICIONES LUCIÉRNAGA, BARCELONA, 1989.



Noelia Rodríguez Padilla.